La situción se produjo la semana pasada en la Comisaría de Minoridad Y Violencia Familiar en Concepción del Uruguay, cuando una mujer se acercó a radicar una denuncia por violencia de género.
Al llegar a la dependencia policial para relatar la situación que estaba atravesando, las oficiales le dijeron que esperara que ya sería atendida, ingresaron a una oficina y la dejaron sola “sin contención ni escucha”, contó la mujer.
Las policías dejaron la puerta entre abierta, por lo que la denunciante, pudo observar el motivo de la demora: una de ellas le estaba haciendo una trenza a la otra.
Una vez que terminaron de peinarse “se fueron a comer y estuve esperando más de 1:30”, relató indignada.
Según se confirmó, las autoridades de la Jefatura Departamental Uruguay desconocían la situación y rápidamente dieron inicio a una investigación para tomar las medidas necesarias.
