Mientras se acercan las lecciones legislativas de octubre, la interna del PJ en Entre Ríos estalla por los aires. Gustavo Guzmán, Carolina Gaillard y Emilio Martínez Garbino arremeten contra la lista oficial encabezada por Adán Bahl y Guillermo Michel, a la que señalan como síntoma de un peronismo en retroceso democrático, que prefiere los privilegios al consenso, la lucha territorial o la transparencia.
- Por AD
Gustavo Guzmán: “secuestro del partido y fraude interno”
Guzmán, referente del PAR y del espacio “Presente y Futuro”, ha sido de los más virulentos criticando el accionar de la conducción del PJ entrerriano. Denuncia que el Partido ha sido “secuestrado por una banda de mafiosos que impide lo elemental que debe tener un partido político: elecciones internas”.
Además, acusa a José Cáceres, presidente provincial del PJ, de usar “artimañas legales” para excluir listas, bajarlas o impedir que la militancia elija por voto, rompiendo lo que era tradición democrática.
Cuestiona también la legitimidad de los avales que presentaría la lista oficial que impulsa Bahl y Michel, hablando de firmas apócrifas, afiliados dudosos y avales dudosos.
Carolina Gaillard: censura, manipulación de la Justicia y proscripción
Gaillard, candidata por la lista “Ahora la Patria” (también identificada como 503), acusa directamente al espacio oficial de Bahl-Michel de “manipular a la Justicia para silenciar a una parte de la militancia”, tras que un fallo le impidiera usar el nombre “Ahora la Patria” por supuesta confusión con la denominación del oficialismo.
La actual legisladora considera esa medida arbitraria, una maniobra de censura política, una estrategia para acallar voces críticas internas al aparato oficial.
Por su parte Emilio Martínez Garbino, representante de Unión Popular, también ha sido muy duro. Denuncia el “constante pisoteo de la democracia”, la fragmentación arbitraria del PJ, y una lógica de competencia desigual en cuanto al financiamiento, los recursos, y la visibilidad en los medios.
Destaca que quienes hoy encabezan la lista del oficialismo responden más a intereses nacionales o de estructura que a necesidades provinciales o compromiso con la militancia de base.
Todas las situaciones que denuncian —ausencia de internas, impugnaciones judiciales, maniobras legales para vetar nombres o partidos, desigualdad de recursos, uso de la estructura partidaria para consolidar poder— pintan un cuadro preocupante de peronismo entrerriano que parece más preocupado por concentrar poder que por representar o rendir cuentas.
La lista de Bahl-Michel, según los dirigentes mencionados, no sólo representa continuidad institucional, sino la perpetuación de prácticas “de vieja política”: arreglos, exclusiones, silencios, manipulación judicial y prebendas. Si la renovación implica renovar métodos, transparencia, participación, ellos advierten que esto no sólo no está ocurriendo, sino que se está produciendo lo contrario.
El camino hacia las legislativas 2025 se preanuncia áspero para el oficialismo peronista en Entre Ríos. Mientras Bahl y Michel intentan mostrarse como garantes de gobernabilidad, las críticas internas los exponen como parte de un sistema que se autoprotege.
Las palabras de Guzmán, Gaillard y Martínez Garbino no sólo golpean a la lista oficial, revelan el hartazgo de una base militante que exige volver a la participación real y que ya no acepta la imposición de los armados de las listas a dedo.
- Periodista de investigación
