La vicepresidenta del Partido Justicialista de Concordia, Yanina Barbona, denunció al dirigente y abogado Javier Orduna por presuntos hechos de violencia de género e intimidación. El episodio, ocurrido en el marco de una reunión política, dejó al descubierto tensiones y disputas internas en el peronismo local.
Un nuevo conflicto sacude al Partido Justicialista (PJ) de Concordia y expone una crisis política de fondo. La dirigente Yanina Barbona, vicepresidenta del partido, denunció penalmente a Javier Orduna, abogado y referente peronista, por presuntos episodios de violencia de género y hostigamiento verbal.
La denuncia fue presentada el 27 de octubre de 2025 ante la Policía de Entre Ríos, y describe una serie de agresiones verbales y amenazas que, según la víctima, ocurrieron en distintos encuentros partidarios. El hecho más grave se habría registrado el 7 de octubre, durante una reunión entre el Comando Electoral y la agrupación PAR, espacio interno que lidera Orduna.
De acuerdo con el relato de Barbona, el dirigente habría intentado impulsar la destitución del presidente del PJ local, Facundo Ruiz Díaz, e incluso adueñarse de las llaves del local partidario, lo que desató un fuerte cruce entre ambos sectores. En medio de esa discusión, Orduna la habría intimidado con escracharla públicamente en redes sociales, hecho que derivó en la presentación judicial.

Una interna al rojo vivo
El conflicto, más allá del plano judicial, revela un clima de tensión creciente dentro del peronismo concordiense. Orduna ocupa un rol clave como apoderado legal del PJ, lo que le otorga peso en la estructura partidaria. Según fuentes cercanas al partido, la denuncia “agrava una disputa interna que ya venía gestándose desde las elecciones internas y la reorganización del comando electoral”.
Barbona afirmó que las agresiones continuaron en los días siguientes, especialmente en el marco de la distribución de materiales de campaña y cartelería, donde habría recibido mensajes descalificadores y ofensivos.
En su declaración, la dirigente expresó:
“No quiero que se me acerque ni ser molestada. Me siento atacada como mujer y como militante. Esta situación afectó mi salud y me generó un profundo malestar personal”.
La denunciante además pidió medidas restrictivas de acercamiento para impedir nuevos episodios de hostigamiento.
Repercusiones y silencio oficial
Hasta el momento, ni el presidente del PJ de Concordia, Facundo Ruiz Díaz, ni otros miembros de la conducción han emitido comunicados oficiales sobre el hecho. En tanto, desde el entorno de Orduna evitaron hacer declaraciones públicas, aunque fuentes cercanas aseguran que el dirigente “considera infundadas las acusaciones y las atribuye a disputas internas”.
La Justicia entrerriana deberá ahora analizar las pruebas y testimonios presentados por Barbona, mientras el peronismo local intenta contener los efectos políticos de una denuncia que golpea directamente a su estructura.
Lo ocurrido expone nuevamente la fragilidad institucional del justicialismo en Concordia, donde las diferencias personales y de poder parecen haberse transformado en un conflicto de gravedad judicial.
