En la provincia de Entre Ríos, a poco más de 50 días de concluir el año, se registran 28 asesinatos. La mayor concentración de casos se dio en el Departamento Paraná, con 14 víctimas, seguida por Concordia con ocho, Victoria y Tala con dos cada una, y finalmente un hecho en Concepción del Uruguay y otro en Larroque.
Entre los crímenes figuran dos femicidios: el de Daiana Mendieta en Gobernador Mansilla y el de Soledad Andino en Victoria. A ellos se suman otras tres mujeres asesinadas en conflictos barriales: Yolanda Pereyra en el barrio 1° de Julio, Jazmín González en Bajada Grande y Jessica Bravo en Concordia.
La mayoría de los hechos ocurrieron con armas de fuego y entre personas que se conocían previamente. No se registraron homicidios en ocasión de robo. Los motivos más frecuentes fueron el consumo de alcohol y drogas, además de disputas territoriales.
El último caso corresponde a Tomás Yair Flores, un joven de 20 años asesinado de una puñalada en Paraná. La Justicia investiga a tres sospechosos por este episodio. En la capital provincial, la mayoría de los homicidios ya fueron resueltos en sendos juicios abreviados.
Comparando años anteriores, las cifras se mantienen similares. En el departamento Paraná hubo 16 homicidios en 2023 y 2024, mientras que en 2025 la cifra alcanza 14 hasta el momento. A nivel provincial, los registros muestran 32 homicidios en 2022, 40 en 2023, 49 en 2024 y 28 en lo que va de 2025.
Según estadísticas, la violencia letal en Entre Ríos se sostiene en niveles altos y con características similares: vínculos previos entre víctimas y victimarios, armas de fuego como principal medio y conflictos atravesados por consumo de sustancias y disputas territoriales.
Un dato que preocupa es que los tres últimos asesinatos acontecieron – Jazmín González, Raúl Scherer y Tomás Flores – en el marco de festejos familiares o de amigos.
