• 26 de febrero de 2026 14:48

La Justicia ordenó una inspección con drones de alta tecnología en la estancia La Candelaria por la desaparición de la familia Gill

El próximo 12 de noviembre, a las 8:30, el campo “La Candelaria” se llevará adelante una nueva etapa en la investigación por el hecho que ocurrió hace 23 años. En el lugar vivían Rubén “Mencho” Gill, su esposa Margarita Gallego y sus cuatro hijos menores de edad, quienes fueron vistos por última vez el 13 de enero de 2002. Desde ese momento, nada se supo sobre ellos.

El juez de Transición y Garantías de Nogoyá, Oscar Rossi, ordenó el allanamiento del establecimiento rural, luego del pedido del abogado querellante Marcos Rodríguez Allende, quien representa a la familia Gallego. Esta nueva medida judicial busca avanzar en la causa por averiguación de paradero de los seis integrantes desaparecidos en el 2002.

Según se supo, el operativo incluirá inspección ocular judicial, agregando sofisticadas operaciones técnicas. Participarán del operativo, la Dirección de Investigaciones e Inteligencia Criminal de la Policía de Entre Ríos, División Policía Científica, División de Investigaciones de la Jefatura Departamental de Nogoyá.

Se utilizarán drones DJI Matrice 300 para obtener imágenes aéreas de alta calidad, con el objetivo de delimitar coordenadas geográficas precisas y llevar a cabo una georreferenciación completa del predio de 600 hectáreas.

Colaboración de la NASA

Uno de los puntos más impactantes del procedimiento sería el pedido de colaboración a la NASA. Con las coordenadas obtenidas, se buscará acceder a imágenes satelitales retroactivas del año 2002 para detectar posibles movimientos de tierra en el campo. “Creemos que los cuerpos están enterrados allí”, destacó Rodríguez Allende, quien considera que esta tecnología puede ser clave para identificar zonas de interés.

Rodríguez Allende indicó que: “No es una simple inspección judicial. Se trata de utilizar todos los elementos modernos que posee la policía e inteligencia criminal para delimitar geográficamente el campo. Con esta documentación, podremos pedir a organismos en Estados Unidos que analicen imágenes satelitales del año 2002 y determinar si hubo movimientos de tierra importantes en el lugar”, agregó.

El letrado subrayó la necesidad de tomar nuevas declaraciones testimoniales: “Hay personas que no han dicho la verdad, han sido reticentes o parcialmente sinceras. Pese al fallecimiento del dueño del campo en un accidente en 2016 (Alfonso Goette), creemos que es fundamental renovar testimonios”.

La causa, que ha tenido ciertos avances a lo largo de los años, busca finalmente dar una respuesta a María Delia Gallego, madre de Margarita y abuela de los cuatro niños desaparecidos. “Ella ha estado permanentemente en esta búsqueda. Merece saber la verdad, como también la provincia y el país”, finalizó Rodríguez Allende.

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