• 16 de marzo de 2026 18:11

Escándalo en Nogoyá: denuncian violencia policial contra una joven durante un recital y activan una investigación-EL VIDEO

Crédito UNO

Una joven denunció haber sufrido agresiones físicas y detención irregular por parte de efectivos policiales durante el recital de Lucas Sugo en la Fiesta de la Empanada de Nogoyá. La presentación judicial derivó en el inicio de una investigación interna para esclarecer el accionar de los agentes involucrados.

Un grave episodio denunciado por una joven de Nogoyá generó preocupación y derivó en la apertura de una investigación interna dentro de la Policía de Entre Ríos. La mujer aseguró haber sido víctima de agresiones físicas, detención arbitraria y malos tratos por parte de efectivos policiales durante la madrugada del 8 de marzo, en el marco del recital de Lucas Sugo realizado en el Polideportivo Municipal, dentro de las actividades de la Fiesta de la Empanada.

La denuncia fue presentada ante la fiscalía local e incluye acusaciones por presuntos delitos de abuso de autoridad, apremios ilegales, vejaciones, lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. Paralelamente, a través de sus representantes legales, se solicitó al jefe de la Policía de Entre Ríos la apertura de un sumario administrativo para investigar el accionar de los agentes que participaron del operativo de seguridad.

Según consta en la presentación, la joven señaló que en el hecho habrían intervenido al menos cuatro policías, aunque pudo identificar solamente a dos de ellos: una mujer de apellido Muñoz y un efectivo de apellido Díaz, este último vinculado al área de Investigaciones de la fuerza local.

La denunciante también pidió que intervenga la médica forense de tribunales, ya que considera que las irregularidades podrían extenderse a otras responsabilidades dentro del procedimiento, incluyendo la actuación del médico policial, quien —según aseguró— no la revisó ni al momento de su ingreso ni al salir de la jefatura.

La madrugada del incidente

En su relato, la joven explicó que había asistido al recital y que cerca de las cinco de la mañana se encontraba en el sector por donde ingresaría el colectivo que trasladaba al cantante y a su banda. De acuerdo con su versión, había permanecido allí tras haber conversado previamente con el chofer del vehículo y con el representante del artista.

Mientras aguardaba, relató que una pareja comenzó a lanzarle comentarios despectivos que derivaron en un clima de tensión. Aunque en un primer momento intentó ignorar la situación, indicó que luego el personal policial comenzó a exigirle que se retirara del lugar.

La mujer sostuvo que, tras la llegada del colectivo del artista, la situación se agravó. Según su testimonio, fue abordada por los agentes, quienes la redujeron por la fuerza. Aseguró que fue derribada al suelo, esposada boca abajo y golpeada mientras era trasladada hacia una zona apartada detrás de los baños del predio.

En ese trayecto —según denunció— habría recibido nuevos golpes, entre ellos una patada dirigida a su rostro que alcanzó a cubrir con la mano, además de impactos en distintas partes del cuerpo.

Traslado, detención y denuncias por malos tratos

La joven relató que posteriormente fue entregada a un móvil policial que llegó al lugar. Los efectivos del patrullero, al advertir que presentaba golpes visibles, le retiraron las esposas dentro del vehículo y decidieron trasladarla al hospital para constatar las lesiones.

Sin embargo, según denunció, en el centro de salud le indicaron que debía ser revisada por el médico policial, por lo que fue trasladada a la jefatura. Allí —siempre según su versión— no recibió atención médica y fue alojada en un calabozo.

Durante su permanencia en la dependencia policial afirmó haber sido objeto de burlas por parte de algunos efectivos y aseguró que nunca le informaron formalmente cuáles eran los cargos en su contra ni los derechos que le asistían. También sostuvo que le retuvieron pertenencias personales, entre ellas su billetera y dos teléfonos celulares, y que permaneció incomunicada.

La denunciante afirmó que pidió comunicarse con su abogada, pero que ese contacto no le fue permitido. También manifestó que, mientras se encontraba en estado de shock, fue obligada a firmar documentación que no pudo leer ni comprender, vinculada a una presunta contravención.

Horas más tarde, relató que le informaron que quedaría en libertad. Fue trasladada nuevamente al hospital —donde asegura que tampoco fue examinada— y posteriormente llevada en patrullero hasta el polideportivo donde había dejado su vehículo. Allí, según afirmó, uno de los policías presentes le pidió disculpas en nombre de la institución.

Lesiones registradas

Tras recuperar la libertad, la joven se comunicó con su abogada y acudió a un centro médico privado para ser examinada. El informe clínico dejó constancia de múltiples lesiones traumáticas, entre ellas excoriaciones, equimosis en brazos y antebrazos, inflamación en el hombro derecho, marcas en la zona dorsal y dolor en miembros inferiores.

En la presentación judicial también se solicitó que se incorporen registros del Hospital San Blas, así como la remisión del legajo contravencional que habría originado la detención y la identificación de todo el personal policial que formó parte del operativo de seguridad durante las jornadas del festival.

La denunciante sostiene que fue víctima de un uso desproporcionado de la fuerza y de un trato degradante durante todo el procedimiento. Además, cuestionó que no se aplicaran protocolos vinculados a la perspectiva de género ni a la contención en situaciones de crisis.

Ahora, además de la investigación judicial en marcha, se espera que el sumario administrativo determine las responsabilidades dentro de la fuerza y establezca eventuales sanciones en caso de comprobarse las irregularidades denunciadas.

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