Desde el hospital señalaron que “hoy es un día triste para nuestra institución” y la recordaron como “una enfermera muy querida, reconocida por su calidez, su alegría contagiosa y el empuje amoroso que ponía en cada tarea”. En el mismo sentido, remarcaron el impacto de su ausencia en el equipo de trabajo, especialmente en el área de Neonatología, donde desarrollaba su labor diaria.
Subrayaron además que su desempeño trascendía lo técnico: “Fue mucho más que una profesional de excelencia; fue el ejemplo de que los cuidados críticos no solo requieren precisión técnica, sino también una humanidad inquebrantable”. En ese marco, destacaron que su legado permanecerá en la forma de acompañar a cada familia.

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), por su parte también expresaron su pesar por la pérdida de la trabajadora de la salud, afiliada al gremio, y acompañó “a sus familiares, amigos y compañeros de trabajo en este momento de profundo dolor”, haciendo llegar sus condolencias.
Ambas instituciones coincidieron en subrayar la huella que dejó Romero en la comunidad hospitalaria y el acompañamiento a sus seres queridos en este difícil momento.
