Mientras la Justicia de Concordia cerca a Silvina Murúa por el presunto desvío millonario de fondos destinados a comedores escolares, en la Capital Federal, Federico Ramos Napoli da cátedra de cómo «retirarse» del Estado con los bolsillos llenos para seguir cobrando sueldos de jeque. Dos caras de una misma moneda: el ajuste que nunca llega a la casta de los intermediarios.