La concentración será este miércoles por la tarde en Plaza 1° de Mayo y culminará frente a Casa de Gobierno. Gremios estatales, docentes, judiciales y movimientos sociales rechazan el proyecto que el Senado debate desde el mediodía y advierten que implica un retroceso en derechos laborales.
En paralelo al debate que se desarrollará desde el mediodía en el Senado de la Nación, distintos sindicatos y organizaciones sociales de Paraná se movilizarán este miércoles para manifestar su rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei. La convocatoria central está prevista para las 18:30 en Plaza 1° de Mayo, desde donde marcharán hacia Plaza Mansilla, frente a Casa de Gobierno.
La protesta reúne a gremios estatales, docentes, judiciales, bancarios y sectores enrolados tanto en la CTA como en la CGT, además de agrupaciones de la economía popular y espacios políticos. Allí se dará lectura a un documento consensuado que expresará el posicionamiento conjunto frente a una iniciativa que consideran regresiva y perjudicial para los trabajadores.
Entre las entidades que confirmaron su participación se encuentran Agmer, ATE, AMET, AJER, Sadop, AGDU y Sitradu, entre otras. UPCN, por su parte, convocó a concentrarse una hora y media antes frente a OSER. Desde ese sindicato señalaron que el proyecto “avanza sobre derechos conquistados” y busca debilitar la estructura sindical, a la que definieron como herramienta clave de defensa del trabajo.
Las críticas apuntan a que la reforma, presentada por el oficialismo como una modernización del sistema laboral, en los hechos implicaría —según los gremios— un corrimiento de garantías históricas como la estabilidad, la negociación colectiva y el derecho de huelga. En ese sentido, desde AJER subrayaron que la movilización busca resguardar principios básicos como la jornada de ocho horas, el derecho de reunión y los convenios colectivos.
Agmer fue uno de los sindicatos que expresó con mayor dureza su postura. Consideró que el proyecto constituye “un ataque directo” a derechos consagrados en la Constitución Nacional y advirtió que la reforma no solo afecta condiciones laborales, sino que intenta “desarticular” a las organizaciones sindicales que reclaman mejoras salariales y condiciones dignas de trabajo.
El gremio docente también vinculó la discusión nacional con el contexto provincial, cuestionando el acompañamiento del gobernador Rogelio Frigerio a la política económica del Ejecutivo nacional. Señalaron que la recesión impacta en empresas y comercios locales, agrava la situación social y profundiza el endeudamiento provincial, mientras —afirman— se restringen recursos destinados a obra pública y salarios.
ATE adelantó que, además del rechazo a la reforma laboral, llevará a la movilización reclamos propios del ámbito provincial, como la recomposición salarial, la reincorporación de trabajadores con contratos no renovados y la oposición a cambios en el sistema previsional entrerriano.
AMET también confirmó su presencia en la marcha y sumó a sus demandas la convocatoria urgente a paritarias y la discusión de condiciones laborales, en un contexto que describen como de creciente incertidumbre para el sector educativo.
En el plano político, el Consejo Departamental Paraná del Partido Justicialista llamó a participar de la protesta y sostuvo que, bajo el concepto de “reforma”, se intenta avanzar sobre derechos históricos de los trabajadores, favoreciendo —según su postura— una mayor concentración económica.
La jornada de este miércoles se perfila así como un nuevo capítulo en la creciente tensión entre el Gobierno nacional y el movimiento sindical. Mientras en el Congreso se discute el texto definitivo del proyecto, en la calle los gremios buscan visibilizar su rechazo y advertir sobre lo que consideran un cambio estructural que, lejos de modernizar, podría significar un retroceso en materia de derechos laborales.
