Descontento y reclamos por un peronismo más democrático: dirigentes piden abrir las puertas a las internas departamentales para frenar la fragmentación del partido.
El Partido Justicialista de Entre Ríos atraviesa un momento de profunda tensión interna. La reciente reunión de la Liga de Concejales Justicialistas, realizada en Paraná, puso en evidencia la creciente disconformidad con la conducción centralizada del partido. Durante el encuentro, varios concejales de distintos puntos de la provincia expresaron abiertamente su malestar con el actual modelo de armado político, acusando a la dirigencia de imponer decisiones desde arriba sin tener en cuenta las particularidades y necesidades locales.
El tema central del debate fue la necesidad urgente de instaurar internas departamentales y abiertas, que permitan una verdadera competencia interna y una definición democrática de candidaturas. A pesar de que el comunicado oficial evitó cualquier referencia directa a estas críticas, fuentes cercanas confirmaron que hubo un fuerte rechazo hacia la práctica de definir las listas de forma unilateral, sin consultar a las bases.
«El peronismo se debilita con la falta de competencia interna»
Los concejales coincidieron en señalar que el sistema actual de selección de candidatos está provocando la «expulsión» de dirigentes y debilitando al peronismo a nivel provincial. En particular, se criticó la falta de una verdadera competencia dentro del partido, algo que, según los asistentes, provoca que muchos militantes se vean obligados a buscar otras alternativas fuera del PJ, lo que podría llevar a una mayor fragmentación hacia las elecciones de 2027.
«Recuperar el poder desde los territorios»
Otro de los puntos que generó mayor debate fue la centralización del poder en las decisiones clave del partido. Los concejales sugirieron que el PJ debe devolverle protagonismo a los territorios y descentralizar la toma de decisiones. En ese sentido, la Liga de Concejales se perfila como un nuevo actor político dentro del peronismo, buscando influir en la discusión sobre el rumbo del partido y reclamar una mayor participación de las bases.
El planteo fue claro: el partido no puede seguir siendo manejado «desde arriba», y se necesita una estructura que impulse las decisiones desde los territorios, donde se conocen de cerca las realidades locales y las necesidades de la gente. En este sentido, muchos coincidieron en que las internas abiertas y departamentales no solo revitalizarían al PJ, sino que también ofrecerían una mejor representatividad a los votantes.
La «doble vara» del PJ y la falta de sanciones
Una de las críticas más duras se centró en la aplicación de sanciones dentro del partido. En este sentido, se mencionaron casos de dirigentes que, a pesar de haber tomado decisiones políticas en contra del lineamiento oficial, nunca recibieron represalias. Como ejemplo, se citó el caso del exsenador Edgardo Kueider, quien, a pesar de haber adoptado posturas contrarias al partido, nunca fue cuestionado por su comportamiento. Esto fue comparado con los actuales procesos de expulsión que se están llevando adelante contra otros dirigentes, lo que fue percibido como una actitud selectiva por parte de la cúpula del PJ.
Asimismo, se recordó que durante la gestión del exgobernador Gustavo Bordet no se tomaron decisiones claras frente a temas sensibles, como la disolución del IOSPER, en la que varios diputados oficialistas acompañaron la iniciativa sin que se produjeran sanciones internas. Este antecedente reforzó la idea de que el PJ aplica un doble estándar a la hora de evaluar las actitudes de sus dirigentes.
¿Un camino hacia la gobernación en 2027?
A pesar de las críticas, algunos concejales también se mostraron optimistas respecto al futuro del peronismo. Consideran que, si el PJ logra reorganizarse internamente, con mayor participación de las bases y con la implementación de internas reales, el partido podría recuperar fuerza y convertirse en una alternativa competitiva para las elecciones de 2027.
Los concejales destacaron la presencia territorial del PJ en toda la provincia como un punto a favor, ya que, según argumentaron, esta «capilaridad» podría ser clave para canalizar los reclamos y necesidades que ya existen en diferentes localidades, sin necesidad de que sean impulsados desde el centro.
Críticas a Frigerio y su vínculo con Milei
También apuntaron a la gestión del actual gobernador, Rogelio Frigerio. Los concejales señalaron que su vinculación con el espacio de Javier Milei lo coloca en una posición política que limita las posibilidades de desvincularlo de los problemas nacionales. Según los dirigentes del PJ, esta alianza condiciona su capacidad para responder a los desafíos de la provincia, ya que no puede desligarse del contexto político nacional en el que se inserta.
