El ataque ocurrió en un establecimiento rural de Villa Paranacito. El agresor, un desconocido de 48 años, ingresó por la fuerza, amenazó a adultos y menores, prendió fuego colchones y fue reducido por las propias víctimas antes de la llegada policial.
Una violenta y estremecedora situación se vivió este miércoles por la noche en un campo del departamento Islas del Ibicuy, donde un hombre fuera de control irrumpió en dos viviendas rurales, mantuvo encerradas a dos familias con niños e intentó incendiarlas con sus ocupantes en el interior.
El episodio ocurrió en un establecimiento ubicado a aproximadamente un kilómetro de la ex ruta provincial 46, en la zona de Villa Paranacito, y se extendió durante más de una hora, generando escenas de pánico y desesperación entre las víctimas.
De acuerdo al relato del arrendatario del campo “Los Ceibos”, dos trabajadores rurales —de 25 y 36 años, ambos oriundos de Corrientes— se encontraban junto a sus parejas e hijos cuando el agresor ingresó violentamente a uno de los puestos. El sujeto pateó una puerta que no estaba cerrada con llave y sorprendió a la familia mientras cenaba.
Según se informó, el hombre se encontraba visiblemente alterado, con la ropa empapada y una mano ensangrentada, improvisadamente vendada con una camisa. En un primer momento pidió ayuda, pero segundos después comenzó a amenazar a los ocupantes y los obligó a encerrarse, insinuando que portaba un arma oculta.
Bajo presión, el intruso forzó a la familia a llamar al capataz del establecimiento, quien se encontraba en otro puesto a unos 50 metros. Cuando este llegó, el agresor exigió que se diera aviso a la Policía, asegurando que estaba siendo perseguido.

La situación escaló rápidamente. En el primer puesto, el atacante intentó prender fuego colchones y otros elementos, mientras mantenía retenidos a los moradores. Luego se trasladó a la segunda vivienda, donde también se encontraban la esposa e hijos del capataz, y repitió el accionar: encierros, amenazas y nuevos intentos de incendio, incluso con advertencias de hacer explotar una garrafa de gas.
Ante el inminente peligro y al advertir que el hombre no portaba un arma, los dos trabajadores rurales decidieron intervenir. En un momento de extrema tensión, lograron abalanzarse sobre el agresor y reducirlo por la fuerza, evitando una tragedia mayor. Minutos después, personal policial arribó al lugar y concretó la detención.
El detenido, un hombre de 48 años con domicilio en la zona del Delta de Tigre, provincia de Buenos Aires, fue trasladado a la Jefatura Departamental Islas del Ibicuy, donde quedó a disposición de la Justicia. La denuncia fue radicada esa misma noche.
La causa quedó en manos del fiscal de Villa Paranacito, Gastón Popelka, quien dispuso la toma de declaraciones testimoniales a las víctimas y a los responsables del establecimiento rural, además de avanzar con las actuaciones correspondientes para determinar la responsabilidad penal del agresor.
Tras el violento episodio, las familias afectadas permanecen bajo un fuerte impacto emocional. Según indicaron fuentes cercanas, los adultos y los menores se encuentran aún conmocionados y evalúan seriamente abandonar el puesto de trabajo y regresar a Corrientes, tras una experiencia que describieron como traumática y sin precedentes en la zona.
